Cuando estamos frente a una prueba tan extenueante como la Maratón, no es extraño que sintamos la desconfianza obvia de quien nunca se ha enfrentado a esa prueba, en el caso de quienes ya lo han hecho se percibe la sensación de fracasar o no poder lograr lo que logramos antes, por esto resulta tan importante la estrategia mental de cada maratonista. Quien logra tener a su mente como aliado, posee la herramienta más poderosa como deportista.
Sembrando éxitos, cosecharemos maratones.Cómo lo que queremos es conseguir triunfos y experiencias positivas que intensifiquen la positividad y confianza en nuestro rendimiento en prácticas y carreras, es necesario que aceptemos el impacto negativo que tiene la mente cuando se focaliza en debilidades o circunstancias negativas en un determinado momento, pues podemos utilizarlo en sentido contrario con la misma fuerza, pero provocando el efecto contrario. Estamos hablando de focalizarnos en aspectos positivos y órdenes mentales constantes que vayan incrementando la potencia física y mental, con el objeto de evitar sucumbir por una carencia en la focalización dentro de una carrera o entrenamiento.
Aconsejamos que cuando vayas a comenzar los entrenamientos estés muy atento a lo que vaya ocurriendo, pues sin duda llegarás a un momento en el que podrás decir “me siento excelente”, y es ahí donde deberemos de echar a andar la grabadora interna de nuestro cerebro, de forma que podamos almacenar ese pasaje para así ir viendo, qué observamos, olimos, vestimos, sentimos y en general todos los detalles posibles de dicha experiencia. Después de lo dicho, muchos se preguntarán ¿para qué? Y la respuesta es “para generar una experiencia positiva en nuestra mente”.
El deportista que logra bombardear su mente de momentos de éxito, o mejor aún, cosechar muchas victorias de sí mismo sobre pruebas superadas, tiene una excelente posibilidad de conseguir muchas más, pues no sólo puede cumplir con los objetivos de una maratón, sino que además “sabe que puede hacerlo”. La importante diferencia entre “creer” que puedes hacer algo y “saber” qué puedes hacer algo, significa un primer lugar en competición o simplemente no terminar la prueba, por ello es que debemos enfocarnos en cosechar victorias poco a poco.
Cuando estemos en pleno entrenamiento o prueba, y comencemos a sentirnos cansados, carentes de voluntad y con un sinnúmero de síntomas que indefectiblemente nos llevan a abortar la carrera, entonces visualizaremos aquel momento glorioso en el que sentíamos como nuestro cuerpo respondía a la perfección a cada orden que dábamos. Hay que tener mucho cuidado con la diferencia entre “visualizar” y “recordar”, ya que la visualización por sí misma es casi “revivir” el momento, mientras que al recordar solo observamos lo que ya paso.
Cuando estemos reviviendo nuestro mejor tiempo, nuestras victorias, nuestra capacidad de competición, entonces notaremos como poco a poco el cuerpo comienza a dar y muchas de las sensaciones que teníamos desaparecen hasta dejarnos aliviados y con posibilidades hasta de intensificar el paso.
domingo, 13 de julio de 2008
viernes, 11 de julio de 2008
Hidratacion, Ejercicio y Deporte
Durante la realización de actividad física aumenta la producción de calor y se ponen en marcha una serie de mecanismos termorreguladores, como la producción de sudor, y se puede llegar a eliminar unas 600 kilocalorías por litro de sudor, según se puso de relieve en la jornada.Por ello, la deshidratación durante la realización de ejercicio físico es frecuente, ya que muchos deportistas sólo ingieren líquidos cuando la sed les avisa de la necesidad de hidratarse, si bien una persona pude comenzar a deshidratarse antes de que aparezca esta sensación. Por esta razón, las personas que realizan ejercicio físico deben procurar que los líquidos y bebidas que ingieren les aporten la cantidad necesaria de Sodio, el electrolito que más se pierde durante la sudoración, fundamental para mantener el equilibrio de los fluidos celulares. De hecho, en competiciones de muy larga duración, una hidratación exclusiva con agua puede producir un descenso de sodio en la sangre.
¿Que cantidad de líquido se pierde durante el ejercicio ?
Va a depender del grado de intensidad del mismo, el tiempo de duración del ejercicio, la temperatura y humedad del ambiente y las características del ambiente.Cuando falta agua, disminuye la capacidad de rendimiento. Toda pérdida de agua no repuesta trae alteraciones que lleva no sólo a la disminución del rendimiento físico sino a un cuadro grave como el golpe de calor. Una pérdida del 2% del peso corporal reduce la capacidad de rendimiento en un 20 - 30%.Al aumentar el ritmo de entrenamiento, la transpiración se vuelve más hipotónica, de modo que la cantidad de minerales en el sudor es menor que en la sangre, pero no sucede lo mismo para todos los minerales sobre todo para el POTASIO Y MAGNESIO, con la depleción de los mismos ( sobre todo del depósito muscular ). La falta de potasio trae como consecuencia debilidad muscular, desgano general, apatía, somnolencia, mientras que la falta de magnesio producirá espasmos musculares, calambres, rigidez muscular. Otro mineral importante que se pierde por sudor es el hierro, aumentándose los requerimientos diarios de hierro.
¿Que cantidad de líquido se pierde durante el ejercicio ?
Va a depender del grado de intensidad del mismo, el tiempo de duración del ejercicio, la temperatura y humedad del ambiente y las características del ambiente.Cuando falta agua, disminuye la capacidad de rendimiento. Toda pérdida de agua no repuesta trae alteraciones que lleva no sólo a la disminución del rendimiento físico sino a un cuadro grave como el golpe de calor. Una pérdida del 2% del peso corporal reduce la capacidad de rendimiento en un 20 - 30%.Al aumentar el ritmo de entrenamiento, la transpiración se vuelve más hipotónica, de modo que la cantidad de minerales en el sudor es menor que en la sangre, pero no sucede lo mismo para todos los minerales sobre todo para el POTASIO Y MAGNESIO, con la depleción de los mismos ( sobre todo del depósito muscular ). La falta de potasio trae como consecuencia debilidad muscular, desgano general, apatía, somnolencia, mientras que la falta de magnesio producirá espasmos musculares, calambres, rigidez muscular. Otro mineral importante que se pierde por sudor es el hierro, aumentándose los requerimientos diarios de hierro.
lunes, 7 de julio de 2008
Merrell...Pinamar
La verdad que lo de ayer...fue increible! Tenia bastante cagazo...me habian dicho que esta carrera no se asimilaba ni un poco a Tandil...y con esa idea llegue a Pinamar...ese mismo sabado me dijeron que no! Asi q tenia q hacer entrar en mi cabeza que la exigencia iba a ser parecida.
Sabado 18 hs llegamos a Pinamar con 2 compañeros de trabajo, ya en la Avda ppal se veia el Arco se salida...fuimos a la expo donde nos explicaron el circuito...los puestos de hidratacion...consejos y demas...el clima era increible! en medio de tantos corredores todos con la misma ilusion....y no saben quien estaba en primera fila? la WONDERRRR!!! me encanto verla ahi...(Para los que no la conocen...es una ex chancha...Trotadores tambien empezo con ella...y es WONDER! es una corredora grosa...muy grosa).
Creo q a la madrugada me habré despertado 8 veces...para mirar el reloj...soñe con la carrera...o mejor dicho con la de tandil!...si..si...estaba cagada...
Nos levantamos tempranito...desayunamos...preparamos todo y nos fuimos...La temperatura y el dia fueron ideales...nada de frio y sol!
10.30 Largamos...y los 27 kms fueron de pura arena...si bien decian q habia bosque...y me imagine correr x tierra...noooo!! era arenaaa...unos 5 kms del total del recorrido fueron en pasto...q fue un alivio.
Empece bastante tranquila...disfrutando del mar...del sol q me pegaba en la cara. Los primeros 5 km fueron a la orilla de la costam, siempre intentando correr sobre la arena mojada...pero se tornaba complicada...ya los primeros 5 km habian sido dificiles, entre los nervios, el intentar pensar en violeta! el cambio de aire y encima la arena!!!!!!!
Luego dentro del bosque...seguia la arena! subidas y bajadas...y luego los medanos...nunca pense q Pinamar tenia semejante paisaje...era el SAHARA!!! Medanos bastante alto con bajadas pronunciadas...y al bajar...las patas adentro de la arena! (Fundamental las polainas! vienieron de 10!).
Intente seguir disfrutando...hidratandome bien...un par de geles...barrita. En esto me habia servido de experiencia Tandil...si bien habiamos tenido mucha precaucion...sufri un calambre...cosa q aca no queria pasar. Asi q fui prolija en eso y salio bien.
Los ultimos Kms ya con un poco de pasto intenta acelerar el ritmo...y intentaba animar al resto de la gente q se quedaba...ya queria llegar...ya me imaginaba cruzando el arco...
La verdad fue dura...muy dura...con algunas molestias en la rodilla ...llegue...y la emocion que senti cuando cruce el arco...fue increible...pocas veces me pasa de emocionarme tanto...pero creo q el esfuerzo de estas carrera me hace decir que estos logros me llenan el alma...
Sabado 18 hs llegamos a Pinamar con 2 compañeros de trabajo, ya en la Avda ppal se veia el Arco se salida...fuimos a la expo donde nos explicaron el circuito...los puestos de hidratacion...consejos y demas...el clima era increible! en medio de tantos corredores todos con la misma ilusion....y no saben quien estaba en primera fila? la WONDERRRR!!! me encanto verla ahi...(Para los que no la conocen...es una ex chancha...Trotadores tambien empezo con ella...y es WONDER! es una corredora grosa...muy grosa).
Creo q a la madrugada me habré despertado 8 veces...para mirar el reloj...soñe con la carrera...o mejor dicho con la de tandil!...si..si...estaba cagada...
Nos levantamos tempranito...desayunamos...preparamos todo y nos fuimos...La temperatura y el dia fueron ideales...nada de frio y sol!
10.30 Largamos...y los 27 kms fueron de pura arena...si bien decian q habia bosque...y me imagine correr x tierra...noooo!! era arenaaa...unos 5 kms del total del recorrido fueron en pasto...q fue un alivio.
Empece bastante tranquila...disfrutando del mar...del sol q me pegaba en la cara. Los primeros 5 km fueron a la orilla de la costam, siempre intentando correr sobre la arena mojada...pero se tornaba complicada...ya los primeros 5 km habian sido dificiles, entre los nervios, el intentar pensar en violeta! el cambio de aire y encima la arena!!!!!!!
Luego dentro del bosque...seguia la arena! subidas y bajadas...y luego los medanos...nunca pense q Pinamar tenia semejante paisaje...era el SAHARA!!! Medanos bastante alto con bajadas pronunciadas...y al bajar...las patas adentro de la arena! (Fundamental las polainas! vienieron de 10!).
Intente seguir disfrutando...hidratandome bien...un par de geles...barrita. En esto me habia servido de experiencia Tandil...si bien habiamos tenido mucha precaucion...sufri un calambre...cosa q aca no queria pasar. Asi q fui prolija en eso y salio bien.
Los ultimos Kms ya con un poco de pasto intenta acelerar el ritmo...y intentaba animar al resto de la gente q se quedaba...ya queria llegar...ya me imaginaba cruzando el arco...
La verdad fue dura...muy dura...con algunas molestias en la rodilla ...llegue...y la emocion que senti cuando cruce el arco...fue increible...pocas veces me pasa de emocionarme tanto...pero creo q el esfuerzo de estas carrera me hace decir que estos logros me llenan el alma...
miércoles, 18 de junio de 2008
Reeducar el movimiento
El arte de educar ha sido explicado metaforicamente utilizando la imagen del labrador que cultiva la tierra : “educar es ayudar a la naturaleza humana para que fructifique la semilla que lleva dentro”, “educar es procurar que las plantas crezcan. Son ellas las que crecen desde sus raíces, no a golpes de tirones del jardinero”.
Controlar la respuesta motora implica modificar la propia respuesta fisiológica, moderarla para que sea efectiva, ¿cómo se hace?, con practica, practica, practica.
¿Cómo se comienza a andar, a hablar? : con practica, practica, practica.
Cuando se produce un “trauma” -vivencia negativa que nuestro cerebro computa de modo inconsciente- se produce un cortocircuito en nuestro sistema nervioso. Esto hace que cualquier movimiento simple ser haga con de una forma interrumpida, y se repita así, de forma sistemática, siempre igual, a partir de ese momento. Por ejemplo, si al levantar un brazo para llevarnos el café a los labios, se produce un sonido estridente en la sala: el ascenso normal y continuado de la taza a la boca, se corta. Desde ese instante, cada vez que reproduzcamos ese movimiento, en lugar de hacerlo de un modo paulatino y progresivo, el cerebro mandará órdenes para hacerlo de un modo entrecortado... como si nuestro cuerpo “tartajeara” de forma inconsciente. De esta forma se provoca un trabajo extra que podría derivar en dolores de diversa índole (de espalda, lumbalgias, tendinitis, molestias cervicales, problemas articulares) que a su vez generarán cansancio, tensiones, estrés... Pero hay una solución para este círculo vicioso de repeticiones erróneas: Tomar conciencia de cómo se mueve nuestro cuerpo y se organiza en el espacio.
Si sabemos lo que hacemos, podemos hacer lo que queremos,repetía el creador del método. Para hacer un buen uso de nosotros mismos debemos ser conscientes de cómo nos movemos para encontrar los recursos internos que sobrepasen nuestros límites.
A q viene todo esto???
Cada lesion que tuve genero en mi...inquietud...un signo de interrogacion en mi cabeza...siempre me pregunte q estaba haciendo mal? Si bien muchas lesiones fueron de ppiantes...ya a esta altura...no soy tan nuevita en esto...y tengo varios (muchos) kms encima. Esa inquietud me hizo ver el tema de las plantillas, zapatillas, rutina de aparatos...q ejercicios a hacer...como hacerlos...la elongacion...pufff un monton de cosas...q si realmente vuelvo al minuto '0' de empezar a correr no hacia ni me fijaba en la mitad de las cosas q me fijo hoy. En fin eso te lo da la experiencia...y aun sigo aprendiendo como hoy...hoy me dijeron una frase asi..."hay que reeducar el movimiento".
Hoy empece kinesio...en un lugar q parece bastante bueno...y fue eso lo q me dijeron..."tenemos q reeducar el movimiento q estas haciendo mal"...y de ese mal movimiento (mis rodillas se inclinan para adentro) parece q derivan mis males...
Es la 1era vez q me dicen algo asi...tambien como lo hizo mi deportologo me recomendaron hacerme el estudio de biomecanica de la carrera...parece q te filman x todas partes corriendo! y no es como la parodia q arman algunos locales...aca un kinesiologo te hace el estudio...no hace falta aclarar mas no?
Ya les contare como es...pero creo q me voy acercando al grupo de profesionales q quiero alrededor...xq en realidad se nos puede pasar el dolor...pero sino atacamos la causa...esa lesion vuelve...x lo menos asi me paso a mi...
Controlar la respuesta motora implica modificar la propia respuesta fisiológica, moderarla para que sea efectiva, ¿cómo se hace?, con practica, practica, practica.
¿Cómo se comienza a andar, a hablar? : con practica, practica, practica.
Cuando se produce un “trauma” -vivencia negativa que nuestro cerebro computa de modo inconsciente- se produce un cortocircuito en nuestro sistema nervioso. Esto hace que cualquier movimiento simple ser haga con de una forma interrumpida, y se repita así, de forma sistemática, siempre igual, a partir de ese momento. Por ejemplo, si al levantar un brazo para llevarnos el café a los labios, se produce un sonido estridente en la sala: el ascenso normal y continuado de la taza a la boca, se corta. Desde ese instante, cada vez que reproduzcamos ese movimiento, en lugar de hacerlo de un modo paulatino y progresivo, el cerebro mandará órdenes para hacerlo de un modo entrecortado... como si nuestro cuerpo “tartajeara” de forma inconsciente. De esta forma se provoca un trabajo extra que podría derivar en dolores de diversa índole (de espalda, lumbalgias, tendinitis, molestias cervicales, problemas articulares) que a su vez generarán cansancio, tensiones, estrés... Pero hay una solución para este círculo vicioso de repeticiones erróneas: Tomar conciencia de cómo se mueve nuestro cuerpo y se organiza en el espacio.
Si sabemos lo que hacemos, podemos hacer lo que queremos,repetía el creador del método. Para hacer un buen uso de nosotros mismos debemos ser conscientes de cómo nos movemos para encontrar los recursos internos que sobrepasen nuestros límites.
A q viene todo esto???
Cada lesion que tuve genero en mi...inquietud...un signo de interrogacion en mi cabeza...siempre me pregunte q estaba haciendo mal? Si bien muchas lesiones fueron de ppiantes...ya a esta altura...no soy tan nuevita en esto...y tengo varios (muchos) kms encima. Esa inquietud me hizo ver el tema de las plantillas, zapatillas, rutina de aparatos...q ejercicios a hacer...como hacerlos...la elongacion...pufff un monton de cosas...q si realmente vuelvo al minuto '0' de empezar a correr no hacia ni me fijaba en la mitad de las cosas q me fijo hoy. En fin eso te lo da la experiencia...y aun sigo aprendiendo como hoy...hoy me dijeron una frase asi..."hay que reeducar el movimiento".
Hoy empece kinesio...en un lugar q parece bastante bueno...y fue eso lo q me dijeron..."tenemos q reeducar el movimiento q estas haciendo mal"...y de ese mal movimiento (mis rodillas se inclinan para adentro) parece q derivan mis males...
Es la 1era vez q me dicen algo asi...tambien como lo hizo mi deportologo me recomendaron hacerme el estudio de biomecanica de la carrera...parece q te filman x todas partes corriendo! y no es como la parodia q arman algunos locales...aca un kinesiologo te hace el estudio...no hace falta aclarar mas no?
Ya les contare como es...pero creo q me voy acercando al grupo de profesionales q quiero alrededor...xq en realidad se nos puede pasar el dolor...pero sino atacamos la causa...esa lesion vuelve...x lo menos asi me paso a mi...
miércoles, 21 de mayo de 2008
Mi primer Maraton Parte 2....postergada!
Alla x el 17 de abril escribi...algo acerca de mi Primer Maraton...el 2do objetivo del año...Rosario. Y luego de 3 años de haber empezado a correr...sigo aprendiendo...a escuchar mi cuerpo, que justamente en el afan de seguir entrenando lo deje olvidado.
Aparecio la famosa periostitis...maldita lesion! de la cual ya escribi...
Algo lei q los enemigos de un corredor son 3: "Los coches, los perros y los medicos"...ay sino cuando frente a una lesion sus palabras son.."deje de correr"...ehh?? usted esta loco!
Y cuando aparece la lesion...conlleva a parar...y es obvio q cuando paramos es cuando ya llegamos al limite!
Si en algun momento se demuestra la fortaleza de un corredor...no es cuando supera el famoso muro de los 30, sino cuando ve pasar ante el los dias sin poder calzarse las zapatillas y salir a correr...
Todos somos concientes de que la liberacion de endorfinas genera una adiccion y que , en consecuencia, estamos deseando volver a salir para reencontrar esa sensacion placentera.
En fin...mi desafio del Primer Maraton...va a ser postergado...quien sabe para Octubre en mi Bs As querida!!
Mas alla de los contratiempos a nivel fisico...y personal...seguire corriendo...xq correr me hace ser libre!
Aparecio la famosa periostitis...maldita lesion! de la cual ya escribi...
Algo lei q los enemigos de un corredor son 3: "Los coches, los perros y los medicos"...ay sino cuando frente a una lesion sus palabras son.."deje de correr"...ehh?? usted esta loco!
Y cuando aparece la lesion...conlleva a parar...y es obvio q cuando paramos es cuando ya llegamos al limite!
Si en algun momento se demuestra la fortaleza de un corredor...no es cuando supera el famoso muro de los 30, sino cuando ve pasar ante el los dias sin poder calzarse las zapatillas y salir a correr...
Todos somos concientes de que la liberacion de endorfinas genera una adiccion y que , en consecuencia, estamos deseando volver a salir para reencontrar esa sensacion placentera.
En fin...mi desafio del Primer Maraton...va a ser postergado...quien sabe para Octubre en mi Bs As querida!!
Mas alla de los contratiempos a nivel fisico...y personal...seguire corriendo...xq correr me hace ser libre!
Acerca del entrenador...
Es un lugar común hablar de la sobre exigencia como factor fundamental de la deserción en el deporte y sin embargo no es un lugar común hablar de la falta de exigencia como motivo de deserción en el deporte.
Es verdad que la sobre exigencia produce estragos, ahora bien, me pregunto cuándo la exigencia se torna sobre exigencia?.
La sobre exigencia es un exceso en las posibilidades físicas y psíquicas del niño o del joven deportista. Se va más allá de lo soportable y entonces comienza un padecimiento físico y psíquico que puede terminar en lesiones o en enfermedades psíquicas y físicas que llevan a la deserción. Obviamente no es el objetivo buscado. ¿Dónde está el error? ¿Quién es responsable por ese error?
Sin duda la responsabilidad de estos excesos recae en el entrenador ya que es quien tiene la responsabilidad de trazar objetivos y un plan de trabajo para lograrlos. Es decir, formar al deportista.
El entrenador sobre exige cuando:
plantea objetivos que no están al alcance del deportista
cuando no tiene en claro la resistencia al entrenamiento de cada uno
cuando intenta suplir calidad de entrenamiento con cantidad.
Hay un desconocimiento devastador en la sobre exigencia. Se desconoce la singularidad del deportista. Se cae en el error de pensarlos a todos iguales y trazar por tanto los mismos objetivos y las mismas exigencias. Igual formación para todos. Piezas de una maquinaria construida a priori, donde el niño o el joven, no importa quien, debe encajar y si no cumple, no sirve. Todos en relación a una misma meta, a un mismo ideal, a un mismo esfuerzo. La cosa se vuelve excesiva, agotadora y sólo queda amoldarse a un rígido pedido de "cada vez más", un mandato "superyoico" que empuja al exceso, al desgano, al agotamiento físico y al desvanecimiento del deseo de la practica de tal deporte.
En la otra punta, se encuentra el entrenador de la no-exigencia.
Ahora bien, mi hipótesis es que el entrenador que cree no exigir nada sin embargo exige y es también causa de deserción en el deporte.
¿Qué exige el entrenador de la no-exigencia?. Esta vez el mandato "superyoico" dice: Se debe:
no tomar la cosa en serio
no tomarse enserio a sí mismos
no creer en sí mismos
soportar que su entrenador no crea en ellos
no tener la superación como meta
no tener ideales
no disfrutar del triunfo
conformarse al "todos iguales", a la masificación, a la práctica del deporte "sólo" por diversión, es decir, sin que nada les vaya en eso.
no implicarse subjetivamente.
Bajo este mandato, el deporte se convierte en una práctica ajena a las posibilidades físicas y psíquicas, a los sueños e ideales de cada uno, a la creencia en sí mismos y en el otro (entrenador) y los otros (compañeros de equipo); es decir, en una práctica enajenante que no tendría un lugar diferente al de "otras diversiones" como, por ejemplo, ir a bailar. Allí no se compite, no hay un compromiso subjetivo, no se trabaja con relación a un objetivo, no hay metas, todos iguales al compás de la música, nada de la singularidad, nada de la belleza de ir en la búsqueda de una verdad, nada de los valores de cada uno puestos a prueba en cada competencia.
Si el entrenador plantea como objetivo la diversión y no la superación y el deseo de ganar, está exigiendo no esperar nada de la práctica deportiva, está exigiendo no comprometerse en eso, está exigiendo el olvido de sí mismo, la enajenación, la masificación. Es decir, adaptarse a la falta de ideales de una sociedad que ha dejado de ser individualista para convertirse en una sociedad masificadora, que reniega del individuo, del sujeto en su particularidad, borrándolo en un aplastante "todos iguales", ignorados, anónimos, globalizados. Se exige en definitiva renegar del fuego sagrado, renegar de dar lo mejor, lo más bello de cada uno.
Ahora bien, esta exigencia que suele presentarse bajo la máscara de la no exigencia es tan brutal como la sobre exigencia y produce el mismo desgano, agotamiento y deserción.
En los dos casos se desconoce al sujeto. Se lo aplasta ya sea en la sobre exigencia ajena a las posibilidades de tal niño o joven deportista o en la no-exigencia que lo desconoce como un niño o un joven capaz de superarse en la destreza de tal deporte, un niño o un joven con deseos de ganar, de realizar un esfuerzo gratificante en pos de un sueño, de creer en él mismo, de creer en su entrenador y en sus compañeros de equipo, de tomarse en serio, de querer ser tomado en serio, de ir adelante con un proyecto de vida en relación a una práctica deportiva.
En definitiva el entrenador de la no exigencia no cree en el deporte como un modo de vida, sino que concibe al deporte como algo totalmente ajeno al sujeto que debe ser practicado sin implicarse en ello, sin estar comprometido en esa práctica.
Tanto la sobre exigencia como la no exigencia, dejan de lado a "cada sujeto en su formación deportiva" y es en este dejar de lado a cada sujeto, es decir excluirlo, lo que produce luego como respuesta la auto exclusión conocida como deserción. Entiendo que la deserción en la niñez o en la juventud del deportista es, en muchos casos, una respuesta del individuo a la exclusión que su entrenador hizo de él, de sus expectativas, de sus posibilidades, de su capacidad, de sus sueños, de su compromiso, de sus ganas ya sea por el lado de la sobre exigencia, o por el lado de la "no exigencia".
Es verdad que la sobre exigencia produce estragos, ahora bien, me pregunto cuándo la exigencia se torna sobre exigencia?.
La sobre exigencia es un exceso en las posibilidades físicas y psíquicas del niño o del joven deportista. Se va más allá de lo soportable y entonces comienza un padecimiento físico y psíquico que puede terminar en lesiones o en enfermedades psíquicas y físicas que llevan a la deserción. Obviamente no es el objetivo buscado. ¿Dónde está el error? ¿Quién es responsable por ese error?
Sin duda la responsabilidad de estos excesos recae en el entrenador ya que es quien tiene la responsabilidad de trazar objetivos y un plan de trabajo para lograrlos. Es decir, formar al deportista.
El entrenador sobre exige cuando:
plantea objetivos que no están al alcance del deportista
cuando no tiene en claro la resistencia al entrenamiento de cada uno
cuando intenta suplir calidad de entrenamiento con cantidad.
Hay un desconocimiento devastador en la sobre exigencia. Se desconoce la singularidad del deportista. Se cae en el error de pensarlos a todos iguales y trazar por tanto los mismos objetivos y las mismas exigencias. Igual formación para todos. Piezas de una maquinaria construida a priori, donde el niño o el joven, no importa quien, debe encajar y si no cumple, no sirve. Todos en relación a una misma meta, a un mismo ideal, a un mismo esfuerzo. La cosa se vuelve excesiva, agotadora y sólo queda amoldarse a un rígido pedido de "cada vez más", un mandato "superyoico" que empuja al exceso, al desgano, al agotamiento físico y al desvanecimiento del deseo de la practica de tal deporte.
En la otra punta, se encuentra el entrenador de la no-exigencia.
Ahora bien, mi hipótesis es que el entrenador que cree no exigir nada sin embargo exige y es también causa de deserción en el deporte.
¿Qué exige el entrenador de la no-exigencia?. Esta vez el mandato "superyoico" dice: Se debe:
no tomar la cosa en serio
no tomarse enserio a sí mismos
no creer en sí mismos
soportar que su entrenador no crea en ellos
no tener la superación como meta
no tener ideales
no disfrutar del triunfo
conformarse al "todos iguales", a la masificación, a la práctica del deporte "sólo" por diversión, es decir, sin que nada les vaya en eso.
no implicarse subjetivamente.
Bajo este mandato, el deporte se convierte en una práctica ajena a las posibilidades físicas y psíquicas, a los sueños e ideales de cada uno, a la creencia en sí mismos y en el otro (entrenador) y los otros (compañeros de equipo); es decir, en una práctica enajenante que no tendría un lugar diferente al de "otras diversiones" como, por ejemplo, ir a bailar. Allí no se compite, no hay un compromiso subjetivo, no se trabaja con relación a un objetivo, no hay metas, todos iguales al compás de la música, nada de la singularidad, nada de la belleza de ir en la búsqueda de una verdad, nada de los valores de cada uno puestos a prueba en cada competencia.
Si el entrenador plantea como objetivo la diversión y no la superación y el deseo de ganar, está exigiendo no esperar nada de la práctica deportiva, está exigiendo no comprometerse en eso, está exigiendo el olvido de sí mismo, la enajenación, la masificación. Es decir, adaptarse a la falta de ideales de una sociedad que ha dejado de ser individualista para convertirse en una sociedad masificadora, que reniega del individuo, del sujeto en su particularidad, borrándolo en un aplastante "todos iguales", ignorados, anónimos, globalizados. Se exige en definitiva renegar del fuego sagrado, renegar de dar lo mejor, lo más bello de cada uno.
Ahora bien, esta exigencia que suele presentarse bajo la máscara de la no exigencia es tan brutal como la sobre exigencia y produce el mismo desgano, agotamiento y deserción.
En los dos casos se desconoce al sujeto. Se lo aplasta ya sea en la sobre exigencia ajena a las posibilidades de tal niño o joven deportista o en la no-exigencia que lo desconoce como un niño o un joven capaz de superarse en la destreza de tal deporte, un niño o un joven con deseos de ganar, de realizar un esfuerzo gratificante en pos de un sueño, de creer en él mismo, de creer en su entrenador y en sus compañeros de equipo, de tomarse en serio, de querer ser tomado en serio, de ir adelante con un proyecto de vida en relación a una práctica deportiva.
En definitiva el entrenador de la no exigencia no cree en el deporte como un modo de vida, sino que concibe al deporte como algo totalmente ajeno al sujeto que debe ser practicado sin implicarse en ello, sin estar comprometido en esa práctica.
Tanto la sobre exigencia como la no exigencia, dejan de lado a "cada sujeto en su formación deportiva" y es en este dejar de lado a cada sujeto, es decir excluirlo, lo que produce luego como respuesta la auto exclusión conocida como deserción. Entiendo que la deserción en la niñez o en la juventud del deportista es, en muchos casos, una respuesta del individuo a la exclusión que su entrenador hizo de él, de sus expectativas, de sus posibilidades, de su capacidad, de sus sueños, de su compromiso, de sus ganas ya sea por el lado de la sobre exigencia, o por el lado de la "no exigencia".
domingo, 4 de mayo de 2008
Esos locos que corren...Nosotros?
Yo los conozco.Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso.En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.Yo los he visto.Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan championes (*) con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.Están tratando de ganarle a alguien.Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen.Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.Son sus referencias de carrera: "Cinco que corren parecido a mí".Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.No las preparan…son parte de ellos.El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.¡Qué ganaron una vez más!No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.Los he visto pasar.Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen.A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice "Llegué -Tarea Cumplida".Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos.Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal.-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.Dicen que la gente no se banca tanto silencio.Dicen que ellos lo disfrutan.Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.Pican, frenan y vuelven a picar.Me parece que quieren ganarle a la muerte.Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.
Están completamente locos.
Marciano DuránMarzo 2008
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso.En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.Yo los he visto.Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan championes (*) con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.Están tratando de ganarle a alguien.Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen.Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.Son sus referencias de carrera: "Cinco que corren parecido a mí".Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.No las preparan…son parte de ellos.El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.¡Qué ganaron una vez más!No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.Los he visto pasar.Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen.A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice "Llegué -Tarea Cumplida".Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos.Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal.-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.Dicen que la gente no se banca tanto silencio.Dicen que ellos lo disfrutan.Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.Pican, frenan y vuelven a picar.Me parece que quieren ganarle a la muerte.Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.
Están completamente locos.
Marciano DuránMarzo 2008
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